En una fracción de la exhacienda de Nigini, municipio de Jiquipilco, Estado de México,
don Manuel Buch Escandón fundó esta casa ganadera con 26 vacas de Pastejé, 21 de mimiahuapam,
13 de garfias, 3 de Torrecilla y 3 sementales de Garfias. Lidió por primera vez en El Toreo
de Cuatro caminos el 10 de diciembre de 1950: seis novillos para Rafael Larrea, Joaquín Díaz
Paquiro y Carlos Valadez.
A Larrea le correspondió Cocolito, No. 12, que mereció el honor de dar la vuelta al ruedo,
al igual que su criador. Ese mismo día se lidió otra novillada en Orizaba Veracruz que
resultó extraordinaria. Se presentó en la México el 18 de enero de 1953: seis toros para
Rafael Llorente, Juan Silveti y Antonio Ordóñez. El 6 de noviembre de 1973 falleció don
Manuel y dejó la ganadería en manos de sus herederos, quienes la vendieron a don Luis
Javier Barroso Chávez, El Chacho. Agregó 38 vacas y 2 sementales de Las Huertas, así como
24 vacas de Pastejé y se hizo cargo de ella hasta que en 1984 la cedió a su hijo, don Luis
Javier Barroso Rivera, que ese mismo año la vendió a don Juan Santana Peralte quien agregó
vacas y sementales de San Martín y la trasladó a Tijuana, Baja California Norte.
En 1999 la enajenó a su actual poseedor, que la trasladó a donde ahora se encuentra. Don José Manuel
es un hombre con mucha afición además de profundo conocedor y estudioso de el toro bravo, preocupado
siempre por los avances tecnológicos. Altamente comprometido con la fiesta da oportunidades a los
jóvenes toreros. Tiene metas claras por las que trabaja con esfuerzo, dedicación y mucho entusiasmo
para llevar a ésta ganadería nuevamente por el camino del triunfo, criando un toro con emotividad
, que vaya siempre a más, empleándose a fondo para que haciendo mancuerna con el torero rompa en
plena faena para crear el milagro del arte.